PARTE DEL TRABAJO DE LA MESA
ESTO ES UNA AJUSTADA SINTESIS DEL CURSO DE MILLER, PRODUCIDO EN OCASIÓN DEL ESTABLECIMIENTO Y PUBLICACION DEL SEMINARIO LA ANGUSTIA -SEMINARIO 10- QUE CON EL NOMBRE DE “LA ANGUSTIA LACANIANA” FUE PUBLICADO POR PAIDOS EN EL AÑO 2007.
AHORA COMPARTIMOS ESTAS REFLEXIONES PARCIALES, QUE, AUNQUE SALEN CON MI FIRMA, SON EFECTO DEL ARDUO TRABAJO DE LAS Y LOS COLEGAS DE LA MESA, EN LA QUE PARA BENEFICIO NUESTRO HEMOS CONFRONTADO LO ESTUDIADO Y TRABAJDO CON LA EXPERIENCIA CLINICA. COMO NO ENSEÑAMOS NI FORMAMOS, COMPARTIMOS ALGO DE LO TRABAJADO, QUE ENTENDEMOS, PONE A LA ANGUSTIA A LA ALTURA DEL REMOLINO DE LA EPOCA.
PARA LA MESA, INMERSOS EN LA SORPRESA, LA LECTURA DE MILLER DEL SEMINARIO 10 FUE OBJETO DE MULTIPLES DEBATES Y ARGUMENTACIONES, PUES A PESAR DE LA ELOCUENCIA DEL AUTOR, NOS RESULTO DIFCIL AGARRANOS DE ALGO FIRME. PERO EL PSICOANALISIS ES ASI
En la lectura de JAM; a-natomia y a-pariciones, son las vías de la angustia con pretensión de Real
LIC. ANGEL ORBEA
Se trata de un libro insólito; con un Miller que lee a Lacan para taladrarlo y, con un Lacan que no toma posición frente al concepto de angustia desde lo patológico. Miller toma a la angustia como un “analizador” que le permite orientar sus pasos hacia lo que casi 20 años más tarde será lo real sin ley. Negro sobre blanco, en cada página todo es sorpresa, una a una cuestiona todo lo anterior mientras casi interpreta de una forma encubierta, pero que elucida los impases que por esos años embrollaban a Lacan, pues se trata de la gran cuestión del objeto en psicoanálisis, cuestión que Lacan había debatido y saldado frente a los posts freudianos y los kleinianos, y donde por entonces con el significante inscribió la orientación como retorno a Freud
En su lectura de la angustia, Miller presenta a un Lacan como lo Otro de Lacan, y refiere que es algo no se puede resolver ni deshacer. 1 -Esto último es una verdadera orientación hacia la Ultimísima, por cuanto vivimos embrollados con la periodización de la enseñanza de Lacan; de allí parten las resistencias, los que se apoyan en la primera, pero citan la ultimísima, los que refritan los últimos cursos de Miller, etc., etc-
Por entonces, tanto Lacan en el 60´ y Miller en los 90´, por otros medios, sostenían que había un acceso a lo real. Lacan lo intentaría complejizando su objeto a, que es lo que se consolida en la lectura de Miller del seminario 10. Para robustecer este acceso -pseudo acceso a lo real desde aquí-2, a lo real, Lacan siguiendo a Freud hace un pase; del objeto del deseo al objeto como causa. Esto enmarca el gran movimiento de dicho seminario que Miller caracteriza de manera muy fuerte como de desencantamiento, una degradación del deseo, una suerte de desedipizacion. Esto último tendrá notable incidencia en la clínica de la neurosis, pues rompe la continuidad de la enseñanza de Lacan hasta entonces basada en la dialéctica del deseo, cuyo apoyo eran los grafos significantes, y un objeto que Lacan extrae a lo largo del Seminario 8 La transferencia, que es el objeto agalmatico
De entrada, Miller destaca un proceso de descomposición especular, por cuanto parte del Estadio del Espejo, allí donde la criatura humana es asistida por el significante frente a la indefensión. Infiere de ese proceso que lo que predomina son los síntomas fóbicos, pues se trata de un objeto significantizado, por eso dirá que el estadio del espejo es un reaseguro frente a la angustia, por cuanto la angustia se consolida por el lado a-natomico. En la lectura de Miller se instalan dos contrapuntos; anatomía//significante, órgano//i(a). El significante sufre un revés a favor de la anatomía y las funciones orgánicas. Miller lo afirma así; en el seminario 10 el goce comienza a liberarse del falo. -claro que en esa época JAM aun no estaba en condiciones de precisar ese goce, por eso aparece multiplicado como goces-
-JAM va a poner a los hombres en el banquillo-, pues toma un hecho muy cierto que es la detumescencia, la puesta fuera de juego de un órgano en el coito, para sostener que las mujeres se las arreglan mejor frente a la angustia, no se preocupan, ni se arrebatan como los caballeros, por eso están más preparadas para vérselas con la angustia -esto puede que contraste con cierta casuística clínica, y es también una entrada de lo que será el goce de la mujer como no todo-
El enigma del S 10 que va elucidando JAM, y que en un capítulo titula como Hilo de Ariadna, es el de un objeto que no se refleja en el espejo. Un objeto en plena infracción con las leyes de la percepción. En los esquemas ópticos ese objeto no está en la imagen especular, no pasa al yo, es la menos phi, que indica el lugar del vacío por la castración. JAM destaca que no solo ese agujero en la imagen es la castración, sino que es un nuevo objeto, el objeto a inasible. Por eso define la angustia como aquella experiencia que se da cuando falta la falta, Esta definición de la angustia, le permite a Lacan -Miller lo muestra sobre el final de su curso- reelaborar el pasaje al acto, la melancolía, el acting out y el duelo, el masoquismo y el sadismo. Ese objeto a de la angustia es también la vía a lo real, por eso el uso que le encuentra Miller es múltiple, al punto de que en sus clases por momentos se pierde.
Todo un porfolio clínico se desprende de este nuevo concepto de angustia ligada a la causa: Subir a la escena del mundo con él a en el bolsillo es el acting. Identificarse masivamente con él a es el pasaje al acto como salida, e incluso estar dispensado del a es la manía. También buscar el a en el Otro es producir angustia de la medida sádica. Todos movimientos de un sujeto con un objeto extraño, el objeto de la angustia, que en súbitas presencias paraliza, sintomátiza, perturba y hasta embaraza.
Ese objeto extraño al campo visual, -causa de angustia-, que Lacan pone en el centro de su seminario, esta entre el sujeto y el Otro. En lo imaginario ese objeto perturba, en los simbólico es causa. En lo real es separación, una separación en el cuerpo mismo, y en esta línea entra el cuerpo no como simbolizado sino por sus funciones orgánicas; tumescencia/detumescencia, placenta, excremento, dientes, prepucio, mirada, voz. Esto último es una de las grandes herejías del seminario 10 que JAM supo captar. Estas particularidades anatómicas hacen que en ese seminario haya una clara introducción de lo organísmico, ganándole terreno al campo del Otro, sobre el que se había centrado su psicoanálisis hasta allí. -Esto ultimo es un preliminar a la ultimísima enseñanza-
El cambio del objeto como causa por sobre el objeto del deseo, y ahora lo orgánico sobre lo significante, son movimientos progresivos que atraviesan el seminario de la angustia, en el que no se encontraran definiciones fuertes de conceptos, sino vacilaciones y búsquedas insólitas, pues se trata de un cambio que se va dando progresivamente en la enseñanza de Lacan. La angustia está del lado de las separaciones y no de las presencias. Separación del órgano//castración significante. -en esto Lacan se aleja de Freud- Se opone el corte al rasgo. -pareciera no freudiano- Señala JAM que en el S. 10 se consolida una diferencia entre el deseo como ley, y el objeto a como órgano separado, y que esto da lugar al mito lacaniano de la laminilla del Seminario 11, en el que la libido pasa a ser un órgano separado del cuerpo. En ese momento JAM se precipita refiriendo el goce al órgano y no al significante. -Este punto solo se esclarecerá a partir del Seminario 20-. Pero en el 10 esto se correlaciona con lo que en el Seminario 4 -La relación de objeto- se articuló como dialéctica de la frustración, que tiene como centro a la madre. Esta dialéctica hace una permutación extraña entre el pecho como órgano por un objeto simbólico, don de amor -ambos indispensables para el viviente hablante-.
-Sobre todo para un hombre, el don de amor es de difícil captura, el falo lo aflige -. Si bien el don es producto del intercambio entre un objeto real, el pecho, allí advendrá ese objeto extraño que es el don de amor -por el que llegado el caso una mujer suele penar- lo que está en juego es la mama, el pecho, -condición mamífera bípeda- que se separa de la madre y del hijo, el pecho como lo separable no lo perdido. Este intercambio da lugar a un tratamiento del amor insólito, pues el amor referido a la madre aplasta con la satisfacción.
Por esta dialéctica de la frustración aggiornada y en la vía de la angustia, dos vías se abren: 1-el amor que conduce a la castración, 2-la angustia que va hacia la satisfacción pulsional. JAM cuestiona el clásico sintagma del S 10 que dice que solo el amor permite al goce condescender al deseo. Miller subraya el valor de engaño del deseo frente a la certeza de la angustia. Luego cambia amor por angustia, quedando así que solo la angustia permite condescender el goce al deseo. -Esto también comenzará a resolverse 13 años después en el seminario Aún. Mas acá del deseo, Miller sostendrá el goce es propuesto como en relación a lo real, y por lo tanto anterior al deseo.
Es claro que desde nuestra lectura nos ubicamos en la vía a lo real. Sin embargo, no encontramos al síntoma, que es un fragmento de real. Solo con el Sinthome la ultimísima enseñanza de Lacan entra en el siglo XXI, sin él, pero con Miller, y el trabajo decidido.
Esto nos lleva a trabajar directamente un curso de Miller del año 2007-2008, que, con un título de plena actualidad hace resonar a Lacan. En ese curso se mete e interviene en una actualidad parisina, por cuanto el psicoanálisis este puesto en cuestión por los organismos científicos y el estado, y se mete con las TCC, los lazos sociales, la política y varias cosas más. El titulo es Todo el mundo es loco. -Pero antes, y como conclusión de La angustia lacaniana, sostendremos la preciosa indicación de Lacan, del principio del S 10, saber administrar la angustia de nuestros pacientes-
1 La negrita indica cita textual2 Las barras indican inferencias mías directas
